LA MEMORIA DEL ALMA

 

 

El Principio de Polaridad dice textualmente: "Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse"

 

Conocemos la existencia de algo por el contraste de su opuesto. Así encontramos: luz-oscuridad, amor-odio, espíritu-materia, vida-muerte, bien-mal, valor-miedo, alegría-tristeza….

 

El Principio de Polaridad funciona a lo largo de cada escala vibratoria de grados que va de lo más espiritual o sutil. En cada cosa hay dos polos y aunque son opuestos son una misma cosa.

 

Cualquier fenómeno tiene la posibilidad de su manifestación contraria, y es factible cambiar algo no deseable en su condición opuesta. Esta es la base de la transmutación mental o espiritual, el arte de polarizar. Lo no deseable se neutraliza, cambiando su polaridad.

 

 

 

Los extremos se tocan; los dos extremos de la polaridad se atraen mutuamente. Es por esta razón por lo que es más fácil transformar el odio en amor que desde la indiferencia.

 

Este principio, a nivel práctico, permite apreciar los obstáculos de la vida en su justo valor, ya que posibilita que una situación conflictiva pueda ser cambiada gradualmente a través de una adecuada polarización en lo opuesto. Este es el principio de la Alquimia.

 

El Principio de Polaridad se encuentra justo en el medio. La comprensión cabal del mismo permite producir grandes cambios en la vida. Nuestra función es aprender a "armonizar los opuestos".

 

Venimos al planeta Tierra a desarrollar la habilidad de encontrar el justo equilibrio entre los distintos polos. Tenemos que aprender a pararnos justo en el medio.

 

 

¿Cuál es la razón por la cual debemos aprender a armonizar los opuestos? La respuesta es sencilla: encontrar la unidad en todo. Lo que existe en esencia es la Unidad. Si queremos acceder al estado de paz y armonía en la cual habita Dios, debemos aprender a encontrar la unidad en todo lo que nos rodea.

 

Mientras más separación percibimos, más lejos estaremos de encontrar el amor y la paz de Dios. Cuanta más separación percibimos más se manifiestan los conflictos y cuando empezamos a ejercitarnos para encontrar la unidad en todo, el resultado que se obtiene es la paz.

 

En el Principio de Vibración, la más alta corresponde al Espíritu y la más baja le corresponde a la materia. Ahora sabemos que, en esencia, los dos extremos son la misma cosa. Sólo cuando aprendamos a pararnos en el punto medio encontraremos la paz. Dicho de otra forma: no se puede vivir feliz en el mundo material sin tener espiritualidad y no se puede ser espiritual si no se tiene orden en el mundo material. Los dos extremos necesitan ser conciliados para lograr una vida armoniosa.

 

Cada vez que te encuentres viviendo una situación extrema, es decir, que estés ubicado en uno de los polos y desees revertir o neutralizar la situación, deberás comenzar a crear la energía de la polaridad opuesta. De esta manera, llevarás el "termómetro" a su punto medio. Si deseas transmutar una situación, tendrás que utilizar la energía envuelta en ese par, no en otro. Se debe trabajar siempre con elementos de la misma naturaleza, a los cuales les cambia su grado de manifestación.